Atisbo a la Sociedad Civil

No cabe duda que la sociedad civil en nuestros días tiene un empuje bastante significativo. Esto es así debido a que cada vez es más visible la búsqueda de formas comunitarias y de acciones políticas situadas por fuera de un Estado que aparece, por lo menos, como desacreditado. En este contexto, con la intención de fijar algunos límites y alcances, autores como Baker (2002) se interrogan acerca de qué es lo que podemos esperar de la sociedad civil. De manera específica, las indagaciones giran en torno a si la auto-organización ciudadana, situada más allá del Estado, proporciona las condiciones para que surja la auto-determinación democrática que, según algunos,  está ausente en las sociedades modernas, aún a pesar de las promesas de las democracias liberales.

            En este sentido, Baker (2002) sugiere que la teoría liberal de la democracia –de una manera un tanto complaciente- asume que la sociedad civil sólo debería actuar como un soporte para la democracia, la cual pertenecería, más bien, al ámbito estatal (i. e. incidiendo en la configuración de la deliberación parlamentaria, educando a la ciudadanía en términos de la adquisición de valores democráticos, vigilando el ejercicio del poder). Pero –según aquellos que suscriben el proyecto de la democracia liberal- el verdadero quid de la arquitectura de lo democrático estaría en manos de los representantes, es decir, de los actores políticos formalmente instituidos. Frente a ello, Baker (2002) se interroga acerca de las posibilidades que tienen algunas visiones alternativas a la perspectiva “domesticada” de la sociedad civil postulada por la teoría liberal de la democracia.  Así, dicho autor postula una definición alternativa de sociedad civil que ha sido concebida “por fuera” del marco de referencia ofrecido por las democracias liberales.[1] Baker explora una noción de sociedad civil que ofrece condiciones para la democracia más allá del Estado. Para ello, guía sus reflexiones a partir de tres grandes preguntas, sobre las cuales discutiré aquí mismo, uno de estos días. Las interrogantes a las que aludía son las siguientes:

  • ¿Existen alternativas a la noción de sociedad civil planteada por el enfoque de la democracia liberal?
  • ¿Es posible que la democracia se sitúe en la sociedad civil en lugar de que esté en el Estado?
  • ¿Puede la sociedad civil global llevar más allá las luchas democráticas comenzadas por las sociedades civiles nacionales?

Bien. En post futuros intentaré ofrecer algunas posibles respuestas a lo anterior.

 

Sea pues.

 

PD.

El diálogo se establece con:  

Baker, Gideon. “Theorising de democracy of civil society”, en Baker, Gideon. Civil society and democratic theory, Routledge, EUA, 2002. 


[1] La sociedad civil, dentro del marco de referencia liberal, alude a un conjunto de ciudadanos, organizados, que actúan de manera colectiva, y buscan incidir en los procesos de toma de decisiones en el espacio público, sin que necesariamente busquen hacerse con el poder político formal (tampoco tienen ánimo de lucro). 

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